La ampliación del embalse del Neusa mediante la extracción de 3 millones de metros cúbicos de sedimentos, la restauración de 40 hectáreas alrededor de la represa, la construcción de reservorios, la compra de predios en zonas de páramo y la perforación de pozos profundos son algunas de las acciones en marcha para mitigar el desabastecimiento de agua en el centro del país.
El anuncio fue realizado por Jorge Emilio Rey Ángel, gobernador de Cundinamarca, y Alfred Ignacio Ballesteros, director de la CAR, quienes destacaron la importancia de tomar medidas inmediatas para garantizar la disponibilidad de agua.
El proyecto busca aumentar la capacidad del embalse del Neusa, que tras 70 años de operación ha acumulado sedimentos. Además, se busca mejorar la calidad del agua que abastece a Zipaquirá, Cogua, Tausa, Sutatausa, Cucunubá, Nemocón y el norte de Bogotá.
Esfuerzos integrales para una solución sostenible
El director de la CAR, Alfred Ballesteros, subrayó la necesidad de complementar el racionamiento con inversiones en restauración ambiental, compra de predios y acuerdos de conservación. La intervención del embalse tendrá un enfoque integral que combinará acciones técnicas con la reforestación de especies nativas para preservar la biodiversidad y mejorar la prestación de servicios ecosistémicos.
La CAR ya ha identificado la zona de intervención y realizado estudios técnicos para restaurar las coberturas vegetales y mejorar la calidad del agua. La inversión total asciende a 135 mil millones de pesos, con un plazo de ejecución de 24 meses.
Por su parte, el gobernador Rey Ángel resaltó el convenio con la CAR para construir 10 pozos profundos en 11 municipios de la Sabana, asegurando el acceso al agua potable para la región. “Nuestro objetivo es que para 2027 estos pozos cubran el 70 % de las necesidades de caudal de los municipios, garantizando soberanía hídrica”, afirmó.
Preparativos para aprovechar las lluvias
Otro programa destacado es «Cosecha de agua comunitaria», que ya ha entregado 64 mil kits de almacenamiento de agua lluvia en 104 municipios y zonas rurales de Bogotá. La nueva fase contempla la distribución de 15 mil kits adicionales, con una inversión de 48 mil millones de pesos, destinados a hogares urbanos y rurales clasificados en Sisben A, B o C.
Estos kits, con capacidad de 500 a 1.000 litros, incluyen canaletas y accesorios para su instalación, fomentando el uso eficiente del agua en actividades domésticas y agrícolas.
“El camino hacia la seguridad hídrica requiere inversiones y acciones concretas, como las que ya estamos ejecutando”, concluyó Ballesteros.