Cundinamarca avanza con paso firme en la consolidación del cacao como motor de desarrollo rural, con inversiones estratégicas, innovación productiva y alianzas que fortalecen esta cadena agrícola clave para el departamento.
Durante 2024, uno de los hitos más importantes fue la creación de un centro de propagación de material vegetal en Yacopí, gracias a una inversión conjunta de $179 millones. Esta iniciativa ya permitió producir 21.500 plántulas de cacao con alta calidad genética. Para 2025, se proyecta la implementación de 10 nuevos núcleos de almácigos en el mismo municipio, con una meta ambiciosa: 100.000 nuevas plántulas, acompañadas de asistencia técnica permanente.
“Estamos invirtiendo en el futuro del cacao”, aseguró Wilfer Ortegón, director de Cadenas y Sistemas Productivos de la Secretaría del Agrocampesinado.
El impulso también incluye un convenio con el Ministerio de Agricultura para promover buenas prácticas agrícolas en municipios como Caparrapí, La Palma, La Peña, Nilo, Paime, Topaipí, Vergara, Viotá y Yacopí, fomentando una producción sostenible y respetuosa con el medioambiente.
Actualmente, el departamento cuenta con 7.650 hectáreas sembradas de cacao, principalmente en Yacopí, Caparrapí, Paime, Nilo y Tocaima, donde este cultivo representa mucho más que ingresos: es herencia, identidad y proyecto de vida para más de 3.500 familias rurales.
En paralelo, avanza la gestión del proyecto “Cacao Productivo”, en alianza con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), que intervendrá 230 hectáreas en seis municipios dentro del programa “Mi Finca Más Productiva”.
La meta de la Gobernación, a través de la Secretaría del Agrocampesinado, es consolidar un modelo de cacao empresarial, tecnificado, sostenible y con proyección internacional, que impulse el bienestar de las comunidades rurales y la competitividad del territorio.
Información: Gobernación de Cundinamarca.
















