
Con un mar de velas amarillas como símbolo de esperanza y memoria, la Gobernación de Cundinamarca conmemoró el Día Mundial de la Prevención del Suicidio en la Plazoleta de la Paz. Funcionarios, contratistas y comunidad participaron en una jornada que recordó la importancia de hablar, acompañar y reconocer que nadie está solo.
El evento combinó arte y acompañamiento psicoemocional. Una puesta en escena teatral visibilizó las realidades de la depresión y la relevancia del apoyo temprano, mientras profesionales en salud mental brindaron primeros auxilios psicológicos y espacios de escucha inmediata. El momento más conmovedor llegó con el encendido colectivo de velas, que iluminó el compromiso del departamento con la vida y la salud mental.
La magnitud del desafío es evidente: en los últimos cuatro años se han registrado más de 7.600 intentos de suicidio en el departamento, con Soacha, Fusagasugá y Zipaquirá entre los municipios más afectados. La tasa alcanza cerca de cinco casos por cada 100.000 habitantes, situación que ha impulsado el fortalecimiento de estrategias de prevención y cuidado.
Durante la jornada, la secretaria de la Mujer y Equidad de Género, Betty Zorro, acompañó las dinámicas y resaltó que “cada actividad es un recordatorio de que la salud mental es prioridad; es decirle sí a la vida reconociendo que somos importantes y únicos. Cuando necesites una mano amiga, búscala: siempre la encontrarás”.
El cierre estuvo marcado por un mensaje claro y colectivo: la vida importa y siempre habrá alguien dispuesto a escuchar y acompañar.
Información: Secretaría de la Mujer y Equidad de Género de Cundinamarca.
















